Recorremos aquí décadas de dolor, necesarios siempre para partos propicios; también están la injusticia y angustia de quienes han soportado el peso de designios de horror politiquero desde que la Santa María, La Pinta y La Niña llegaron a América. Sus poemas son denuncia, demanda, exigencia, se transforman en bandera y aliento, en trinchera y cima; en voz de ecos andinos. El poeta nos conduce adusto y alto a comprender a través de sus versos la exigencia de la vida encadenada, presa, que lucha por su libertad. También se convierte en didáctico padre: reflexión profunda, amor de entraña.
Las hojas de este libro plasman no solo décadas de inspiración, quizá más de lucha y vida consecuente.
Repose en nuestras manos el nido de nuevos versos, la cuna de poetas ciertos, el nacimiento de la simiente: estas letras.

